|

Tercer ojo
Irene Mercedes Aguirre
Se encuentra adormecido, sosegado, distante;
con hacerme pequeña a veces he soñado,
para atrapar la huella de la salada lágrima
que el tiempo evaporara por su cauce olvidado.
Fabulé que es posible despertar los tambores
adormecidos dentro del racional cerebro;
golpetear a las sienes, reclamarle verdades
de ese escondido fondo que intuyo y que celebro.
¡Quisiera que los mudos, riesgosos vericuetos,
contasen sus misterios!¡Quisiera oir las verdades
de ese submundo lleno de majestad oculta,
de elevación y gozo, de fuerza y tempestades!
¡‘Quisiera ir al pasado, al fondo de los siglos
y seguir, y seguir, hasta el propio comienzo!
¡Percibir su mirada, verlo como se abre
y su luz ilumina esos mundos que pienso!
Para él, las referencias no serán, todavía,
no habrá algún tiempo dado ni espacios conocidos,
y hasta las dimensiones tenderán a angostarse,
fundiéndose en un punto y espacio detenidos,
sin recuas de agonías ni esplendores fugaces,
sin hechos precedentes, tampoco subsecuentes
¡Sólo el ojo que mira, con diáfana pureza,
en el constante AHORA, perpetuo, de la mente!
¡Crisálida en capullo, alborear de alas puras,
voz del alma en un canto, espíritu encendido!
¡Aunque las mutaciones te sellaron el párpado,
tu visión silenciosa del todo no se ha ido!
¡Porque se halla presente en la voz el poeta
como reminiscencia de las míticas horas!
¡Como señal grabada sobre nuestra conciencia,
de fantasmas huidizos, aherrojados ahora!
Cristal universo
Irene Mercedes Aguirre
Hoy encontré un cristal en el altillo,
luces polifacéticas,
recorridos relámpagos
por su cuerpo espejeante,
cabriolas multiformes
que trepan por su luz
desnuda y desafiante.
Como una antigua diosa,
sostengo entre mis dedos
al pequeño universo
y giro sus cuadrantes
¡Sus brillos, a mi antojo,
refulgen como rayos
de algún púlsar distante!
Noche lobo
Irene Mercedes Aguirre
Noche sobre la noche,
se oscurece en mi alma
el fuego apasionado
por vivir otra aurora.
Es la hora nonata
de luz escatimada,
matices de opresiones
vibrantes, entre sombras.
Es el tiempo del lobo
que acumula la penas,
las conjuga en un punto
sofocante y umbrío,
derrocha terciopelos
de míticas texturas,
obnubila y esconde,
atrapa, escamotea
¡Sólo afloja su nudo
cuándo el alba aparece!
Retornos
Irene Mercedes Aguirre
No me voy, aquí estoy
aunque la ausencia
pretenda congelarme
tras sus rejas,
aunque el día me encuentre ensimismada
con los ojos absortos,
a la espera.
No me voy
aunque en horas de silencios
el trino de los pájaros se duerma,
a solas con los líricos ensueños
que invaden mi cabeza.
No me voy, siempre vuelvo,
recupero el aliento en la carrera,
retorno de caminos solitarios
que entrecruzan mi senda
¡Y es en esos momentos
cuando el pan de la vida
me brinda su corteza!

PRÓXIMO
BIOGRAFIA
AVSPE
POETAS 2012
POESIAS
|